
Un par de días atrás me aventuré a bajar la costa verde en bicicleta, como casi una vez lo hago cada mes. Claro que me había olvidado por completo que mi bicicleta no tenía nada de frenos (la falta de dinero; entonces, iba como a 50 km por hora y fue un descenso con mucha adrenalina, y mi zapato que me ayudaba a frenar termino casi sin suela. Eso no importa en realidad. Lo que importa es que no me pasó nada, llegué bien, pasaron miles de carros por mi costado, no me fui al abismo y no caí. Ante tanto riesgo me sentía afortunado.


Hoy me enrumbe en mi bicicleta, como todos lo días, para ir a estudiar y iba tan relajado, medio adormecido por haberme levantado 10 minutos antes, y con una GORRA. Esa gorra me costo una nariz casi rota, cara rasurada por la puerta trasera de un camión, y pierna derecha rayado por mis pedales desmantelados. Y yo sólo escuché el sonido del golpe, de ahí me sentí mareado y todo adormecido.
Aún escucho a mi madre diciendo: "Mi hijo se ha roto la nariz, esta sangrando.", creo que hablaba por celular. Lo raro es que no me salio sangre de la nariz, sólo salió sangre de mi boca por un corte. Mi cuello se dobló, también. Iba más despacio que un perro paseandose (los perros callejeros se pasean). Necesito hoy un terapeuta para que me desenrosque y me saque "conejos". Mi abuelo me dijo que mis ojos se pondrán negros. Si eso pasa, le sacaré una foto.







